










Era un jueves por la noche, las 11pm aproximadamente, la calle estaba gris, solitaria y oscura, yo caminaba solo acompañado por mis inseparables gafas, unos libros viejos y un cigarro a medio terminar . La escena era perfecta para que un ser mítico me asesinara sangrientamente, un ladrón me robara sangrientamente, o muriera victima del frío… sangrientamente también. Era de esas veces que sabes que va a pasar algo, las nalgas se te tensan peor que cuando tu tía te quiere inyectar y comienzas a sudar más de lo normal, así como Precious cuando camina del comedor al baño. “CiiiiAAAAAAAAAAAAAAARRRG” fue lo único que escuché antes de arrojarme al piso a pedirle perdón a Jesucristo por no haber creído en él estos últimos 20 años y a rogarle para que me permitiera vivir al menos hasta el momento en el que tuviera un hijo y éste me mentara la madre para después huir de la casa con algún obeso motociclista choper. Eso era lo único que pedía. Como podrán darse cuenta, Dios me hizo el milagro de seguir aquí y estar contándoles esto hoy en día, tengo que confesar que hice trampa por que aún sigo sin creer en él, pero si de pura casualidad anda por ahí, sabe que le estaré agradecido.
Resulta que el terrible sonido no fue más que el asqueroso y peludo gato de la vecina, el cual gruñe como si estuviera cogiendo en una orgía de elefantes, si admito que me asustó, y es que, la verdad, yo si creí que era… EL CHUPACABRAS.
Pueden creer que hoy en día haya gente que no conozca al Chupacabras? (hola Tamara!!! :D) pero no os preocupéis, que aquí estoy yo para responder a sus dudas. A grandes rasgos el “Chupis” para los cuates , es un animalillo combinación entre Godzilla, el Chapulín colorado y Edward Cullen, y se dedica a vagar por el mundo en busca de sangre de ganado fresca. Muchos ganaderos aseguran haberlo visto chapándole la sangre a alguna de sus vacas, o brincando de lado a lado como conejo en pascua. Sin embargo cabe aclarar que esto no es más que un mito, muchos dicen que fue una cortina de humo, así como los mineros de Chile o como los eclipses, para tapar ilícitos procesos políticos. En lo personal a mi me gusta pensar que es una lagartija subdesarrollada con hambre de conocer el mundo. Lo que si es un hecho es que éste mito ha llegado tan lejos que ya hasta hay película (click aquí pa‘ ver el trailer de la mentada de madre que llaman película) también hay gente, que opta por escribir canciones como ésta cumbia de @KAKOCORP que dice, mas o menos así:
"CUMBIA DEL CHUPACABRAS"
by Luis Carrasco
chupa la cabra soy el chupa cabras
muévelo, agítalo restriégalo
soy el chupa cabras chupa chupa chupa
el chupa cabras este es tu ritmo latino
chupa chupa chupa cabras
que chupa que chupa que chupa el chupa cabras
que te agita y te mueve te mueve
el chupa cabras
es la nueva cumbia del chupa cabras.
Si… también hay gente sin nada mejor que hacer, que dice haberse visto involucrada en encuentros cercanos del tercer tipo con el chupacabras y hasta escriben blogs sobre el tema, y lo peor no es eso, lo peor es que hay gente que los lee. En fin, adoradores satánicos extractores de sangre animal, o algún animalillo perdido en la cadena evolutiva entre las iguanas y los topos, creo que jamás lo sabremos, si existe o no, se lo dejo de tarea q gente sería y preparada en el tema como Jaime Mausán. Lo único que se es una cosa: que esa noche yo si pensé que ya me andaban chupando la… sangre.


Tal parece que la muerte ha sido el mejor negocio para Michael Jackson, ya que, desde que éste famosísimo personaje pasó a mejor vida, es cuando más se le a visto, y miren que vivo, uno lo veía por todas partes.
Ahora no solo Michael Jackson es el rey del pop, si no que pasó a otro nivel, pasó a inmortalizarse en cada una de sus canciones, en cada uno de sus pasos de baile, en cada una las almas de los millones de seguidores que aún lo recuerdan, en cada uno de los llaveros, playeras, tazas, plumas, lentes, calcetines, y miles de cosas que hoy por hoy, valen más, solo por tener su desagradable, macabro y reconocido rostro.
Incluso se llegó a especular que su muerte había sido organizada, para lograr este fenómeno que hoy en día se presenta, como en su tiempo se especuló de Pedrito Infante (q.e.p.d. U__U), y seguramente en otros muchos casos de gente famosa muerta. Y es que si unimos las piezas puede que tengan un poco o un mucho de razón, ya que cada una de las estrellitas que brilla en nuestra televisión, no es más que un producto que sale a la venta para que nosotros lo consumamos, si, así como las papas Sabritas, o los cueritos con salsa valentina que venden en la esquina de tu calle.
“Al público lo que pida” dijo alguna vez alguien por ahí, y desde ese momento todos en el mundo de la farándula han seguido esa exitosa filosofía, al grado de vestirte con carne (Lady Gaga), o peor aún, fingir que eres la que se vistió de carne (Anahí). Lo que pasó con Michael Jackson, fue precisamente, que su imagen fue más gastada que las suelas de los zapatos de Forest Gump (¡corre Forest corre!), lo que, probablemente ocasionó que sus ventas fueran disminuyendo,
y (como decía mi abuelita) que mejor que acabar con la plaga que arrancándola de raíz, y si en éste caso la raíz eres tu mismo, pues no queda de otra más que agarrarte bien los pantalones, (o la nariz en el caso del desaparecido Jackson) y afrontar las consecuencias. No se si en realidad murió o aún vaga por el mundo con una ridícula máscara y una pijama de seda (por el bien de todos los niños del mundo y la salud mental de los fans espero que si haya pasado a mejor vida). Lo único que se es que es de los pocos o el único que a logrado mover al mundo de esa forma con su muerte, recaudando tanto dinero. que podrían costearse cirugías de piel para todos en el mundo hasta que todos igualáramos su tono tan… particular. Él fue, mejor dicho, él es, el mayor producto comercial de todos los tiempos, el único que a logrado que la red más grande del mundo (el Internet) estuviera a nada de venirse a bajo, al saturarse con millones y millones de personas que buscaba la noticia de su muerte, el es el único que ha logrado que mi sobrino de 7 años, se toque la entrepierna y nadie le suelte su “manazo” por que: “el niño está bailando como Michael Jackson” y seguramente aún nos queda mucho por escuchar de él, y mucho, mucho dinero que recaudar para sus familiares.